Doctor Afro afianza valores humanos en los voluntarios

Ser Voluntario es elegir libremente ayudar y apoyar a quien más lo necesita, desde la solidaridad y el altruismo, sin esperar nada a cambio o reconocimiento. Es un modo de ser, desde el compromiso con un grupo organizado en el que todos tienen un mismo propósito y diversas razones personales del porqué hacerlo, lo que permite que el trabajo sea subjetivo, es decir, humanitario, y la relación existente en el grupo sea formada desde la sensibilidad de cada uno de los integrantes, partiendo del compromiso y la vocación por la intención de buscar mejorar la situación de otras personas a través de las propias capacidades del voluntario.

Debido a tantos declives que existen en cada sociedad, ha sido necesario la organización de personas que voluntariamente deciden ayudar, apoyar y cooperar con las problemáticas que aquejan a otros y a veces hasta a los propios voluntarios, con resilencia, que a pesar de las adversidades y circunstancia desagradables que se puedan presentar y vivir, siempre será una oportunidad para transformar lo malo en cosas buenas, es decir, sacarle lo positivo a todo, y que en unión con otros se puede lograr mejorar la calidad de vida de aquellos que lo necesitan.

Hoy en día existen numerosas organizaciones de voluntarios destinadas a diversas áreas, por ejemplo, organizaciones destinadas a áreas ambiental, áreas de salud, emergencia, cultural, con necesidades sociales: personas sin hogar, inmigrantes y refugiados, enfermos mentales, discapacitados, entre otros. En definitiva son multitudes de áreas en las que se puede aportar un granito de arena.

Por ello, la Asociación Civil Doctor Afro, conformada por una gran cantidad de voluntarios en el estado Aragua, cumple con el propósito de brindar sonrisas a quienes lo necesitan, ser un escape para aquellos que piensan y sienten que en tales circunstancias en las que se encuentran no hay salida. Dirigida esencialmente a niños en hospitales, casas hogares y que posean alguna capacidad especial; enseñando y compartiendo el propósito de encontrar un momento para recordar que mientras se tenga vida hay oportunidad para todo.

Fomentando también en los voluntarios una idea de vida diferente, desconectado de estructuras sociales, y enfocado en el aquí y ahora, y respetando siempre los espacios de cada persona para crecer. Siendo la organización un conjunto de personas que motivan y estimulan el crecimiento de cada uno de sus integrantes, para así retribuir tanto el afecto como la experiencia adquirida hacia aquellos que lo necesitan, recordando siempre algo muy importante que se aprende desde el primer contacto con los voluntarios de dicha organización:

La Risa es la distancia más corta entre dos personas, un buen comienzo para la amistad. Cuando reímos, nos sacamos las telarañas del alma, nos integramos, unificamos lazos con la realidad y perdemos el miedo al ridículo, lo que aumenta la autoestima y fortalece el autoconcepto, rompe la formalidad de algunas situaciones opresivas y desestabiliza poses intimidatorias”.

Jazmín Sambrano