El Cáncer no tiene ninguna distinción para posarse sobre el paciente y la edad tampoco es una limitante. Hoy y desde el 2002, se celebra el Día Internacional del Cáncer Infantil, que surgió como una idea de concienciación y ha permitido congregar países para crear fondos para las organizaciones miembros.
En Venezuela, la Fundación Amigos del Niño con cáncer con más de 25 años de trayectoria señala que la leucemia es el tipo de cáncer más común en los niños atendidos por esa institución, según el balance del 2011. La institución se unió a los eventos de Confederación Internacional de Padres de Niños con Cáncer incentiva en los países miembros. Es una enfermedad real, que existe, pero que afortunadamente, diagnosticada a tiempo puede superarse hasta en el 80% de los casos.
El cáncer infantil es cualquiera de varias formas de cáncer que afecta a los pacientes en edad pediátrica, afectando a distintas partes del cuerpo, y con tratamientos y tasas de curación diferentes. En países desarrollados como los Estados Unidos y España, cerca de 14 de cada 100 mil niños tiene una forma de cáncer. Actualmente la tasa de supervivencia de niños afectados de cáncer en España es del 70%, según los datos del Registro Nacional de Tumores Infantiles. Esta cifra supone un incremento del 15% en la tasa de en relación a la de los años ochenta. En países en vías de desarrollo, comoVenezuela, la incidencia de cáncer infantil es más alta, representando una de las causas más frecuentes de muerte infantil.
El 15 de febrero se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Cáncer Infantil, instituido en Luxemburgo en el año 2001. La jornada busca sensibilizar y concienciar a la comunidad, respecto de la importancia de esta problemática y de la necesidad de un acceso rápido al diagnóstico y tratamiento adecuado.

Zulyn Díaz, una guerrera que ayuda a guerreros
El 21 de noviembre de 2011, se crea en el estado Aragua una fundación que lleva por nombre “Niños con Alas de Fe”, la cual inicia su labor en Maracay para luego expandirse a otras ciudades con el fin de aportar, trabajar y ofrecer atención integral al niño y su familia a través de implementos que favorezcan el mejor afrontamiento del cáncer.
Zulyn Díaz, presidenta de la fundación, es una persona a quien le ha tocado ser fuerte desde temprana edad. La idea e inspiración de crear esta vía de ayuda a los pacientes oncológicos, se da luego de una experiencia vivida, que ocurre cuando Díaz se encuentra en el vientre de su madre y ésta es diagnosticada con cáncer de útero. La situación se agravó y los médicos tenían poca esperanza de su nacimiento, sin embargo expresa que su madre nunca perdió la fe y cumplió los tratamientos correspondientes, logrando su nacimiento y convirtiéndola en una guerrera.
Dedica la mayor parte de su tiempo a la fundación. Dejó el trabajo y decidió vender por su cuenta cosas para seguir teniendo ingresos con el fin de mantenerse y dedicarse de lleno a la fundación. “En un tiempo entendí que nací para esto, no imaginaba tener una fundación, pero cuando Dios te escoge porque naciste para esto, te llenas de tanto amor que eso te impulsa a dar más. Y para dar más debes tener tiempo”.
Esta joven aragüeña día a día trabaja para conseguir insumos y trasladarlos junto a su grupo de voluntarios al lugar donde los pacientes lo necesitan. Insiste en mantenerse porque considera que no sólo es una labor sino un regalo “la fundación es un regalo maravilloso que Dios me ha dado para atender más al prójimo y aprender de él. Para ayudar al que necesita y aprender que hay personas que pueden estar en una condición más difícil que la mía y aún así siguen caminando porque no es el problema sino como lo tomes y lo veas”.
Considera que lo primordial y que nunca le puede faltar en el trabajo que realiza, es el amor y la unión, porque sin amor nada es y sin la unión de su equipo de voluntariado, no podría lograr todas las actividades y solventar las necesidades de los pacientes. Además asegura que se mantiene porque los niños su principal impulso “ese cariño que recibo de ellos me hace cada día seguir trabajando a pesar de cualquier cosa que pueda yo pasar, ellos me inspiran, me contagian con su fuerza para seguir. Cada niño es un rayito de luz para mi vida, un rayito que me nutre para no desmayar”.
Es una persona positiva que siempre lleva consigo un mensaje, en esta oportunidad expresa “Nunca hay que rendirse. Caminar significa seguir, no detenerse. El amor todo lo puede. Pases lo que pases, mientras tengas vida y fe, se mantiene una esperanza. Mira a tu alrededor y ve quien necesita de ti y extiende una mano”.

Por: Adrianis Peña